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200px-Wim_WendersEstudió parcialmente medicina y filosofía en la universidad de Friburgo de Brisgovia (en un momento llegó a planear convertirse en sacerdote), luego hizo fotografía. Estuvo a los 21 años en un curso (1966) en París, iba diariamente a la filmoteca y veía el nuevo cine. En 1967 finalmente comenzó a estudiar en la Escuela de Cine y Televisión de Múnich, que se abría ese año.

De 1967 a 1970, Wenders frecuentó la Hochschule für Film und Fernsehen en Múnich, y ya en 1967 realizó su primer corto Escenario (Schauplätze). Al año siguiente hizo otros tres: El mismo jugador dispara de nuevo (Same Player Shoots Again), Klappenfilm, dirigido junto a Gerhard Theuring y Victor I. El mismo año empieza a colaborar como crítico en Filmkrit y Suddeutsche Zeitung.
Su primer largometraje lo realizó al acabar la carrera, Verano en la ciudad; dura tres horas y trata de un hombre que sale de la cárcel, y empieza a viajar sin meta. El segundo es El miedo del portero ante el penalty, 1972, sobre una novela de Peter Handke, de quien se sentirá cerca toda su vida, desde 1967, y con el que trabajará una y otra vez. Desde entonces hará una película al año.
Habiendo nacido en una época en la que Alemania comenzó a girar hacia la cultura estadounidense para olvidar su propio pasado, Wenders tiende a explorar en sus películas la presencia estadounidense en el inconsciente europeo, o más concretamente la americanización de la Alemania de posguerra (un personaje suyo al cantar una tonadilla en inglés dice “estamos colonizados”).
Con tres películas su nombre se afianza: en 1974 Alicia en las ciudades, Falso movimiento (que parte del Wilhelm Meister de Goethe) y En el curso del tiempo (1975), para muchos sus obras maestras de juventud. Con El amigo americano (1977), basada en la novela El juego de Ripley, de Patricia Highsmith, Wenders fue conocido internacionalmente.
A partir de ese momento, e instalado en parte en los Estados Unidos (con Coppola y Fred Ross), Wenders comenzó lo que podría denominarse su etapa más prolífica, encadenando títulos experimentales como Lightning Over Water (Relámpago sobre el agua) (1980), documental sobre la agonía y muerte del director Nicholas Ray, que lo co dirigió, y Hammett, 1982, El estado de las cosas (1982) con historias intimistas como Paris, Texas (1984), Cielo sobre Berlín (1987) o su secuela ¡Tan lejos, tan cerca! (1993).
En 1985, había rodado una película singular, Tokio-Ga, sobre la vida del director japonés Yazujiro Ozu, el director con el que, dijo, más había aprendido en su vida. También rodó en Portugal, entre otros lugares, donde conoció al director Raoul Ruiz.; e hizo films-homenaje a Antonioni y N. Ray.